Santa Cruz de la Palma celebra entre los meses de julio y agosto la Bajada de la Virgen de las Nieves, patrona de la isla. Se renueva así la disposición dictada por el obispo Bartolomé García Ximénez según la cual la imagen mariana bajó desde su santuario hasta la capital en 1676, implorando con ello los palmeros por la intercesión de la Virgen para acabar con una feroz sequía. Viendo el prelado el fervor popular decidió que a partir de 1680 se repitiese dicha bajada cada cinco años

 

Comienzan las Fiestas con la izada de la bandera de la Virgen y la bajada de las 42 piezas de su trono por los romeros ataviados con los bellos y variados trajes tradicionales, camino de la capital por la cuesta del Planto y desde el Santuario del Monte. La ciudad los recibe engalanados los balcones de las casas de la calle Real, y en todo su esplendor la hermosa plaza manierista, (Plaza de España) donde se encuentran algunos de los más notables edificios de la capital.

 

Entre los primeros actos citaremos "La Pandorga", desfile nocturno por las calles de la ciudad, de los niños palmeros, a los sones de bandas de música y portando faroles de madera y papel de imaginativas formas y colores, alumbrados interiormente con velas. Al término de la lúdica procesión arderán todas en una gran hoguera. La ciudad con la iluminación al mínimo contempla y participa entusiasta en la fantasmagórica cabalgata de los mas jóvenes de sus habitantes. Un bravo por este desfile nocturno que se consolida más en cada nueva edición.
Común a otras fiestas los "Mascarones", (gigantes y cabezudos) algunos de ellos de ancestral tradición y que reproducían a personajes reales o imaginarios ligados a la historia capitalina, hacen su salida para disfrute de grandes y pequeños.
Sin duda, La Danza de los Enanos es el espectáculo más entrañable unido en el sentimiento y el recuerdo a la Bajada, para cuya edición de 1835 fue ideado por Miguel de Salazar y Umarán, con enanos y enanas, todos bailados por hombres. Sólo los varones, mediante la elevación del aro que remataba su túnica, se transformaban ante el público. La modificación definitiva llegó en 1905 para la danza de Los Viejos , que además desde 1925, bailan una simpática y adecuada polca creada por Domingo Santos Rodríguez que ha quedado definitivamente unida al número.
La danza se repete durante toda la mágica noche por las calles de la ciudad hasta el amanecer. Enanos y público esperan aplazar al máximo la aparición del sol, que despierta a la realidad. Habrá entonces que esperar otros cinco años para volver a tener una noche tan especial.

Unas fiestas, que culminan con la Bajada de la Virgen desde el Real Santuario Insular de Nuestra Sra. De las Nieves, tras pasar por la ermita del Planto y la de la Encarnación, hasta la Parroquia Matriz de El Salvador, acompañada por miles de devotos provenientes de todos los rincones de la isla.
Como llegar: A Santa Cruz de la Palma, llegan las líneas 1,3,6,7,8,9,10,13,14 y 15.